Afrodisíacos, alimentos así llamados en honor a la diosa del amor, Afrodita. Se definen como productos alimenticios con propiedades para aumentar el deseo sexual y optimizar el rendimiento físico en las diferentes prácticas sexuales.
En algunas civilizaciones, los alimentos con un alto valor nutritivo estaban considerados como los mejores estimulantes, siendo beneficiosos para el bienestar general de personas cuya dieta era normalmente escasa. Los griegos valoraban los huevos, la miel, los caracoles y los mariscos. Una receta árabe del libro El jardín perfumado recomienda a los muy tímidos la ingesta de un vaso de una miel muy densa, 20 almendras y 3 piñones durante 3 noches.
La realidad es que:
· La medicina moderna ha demostrado que, siendo deseo y excitación sexuales mecanismos del funcionamiento sano y normal del organismo, no dependen de una sustancia externa.
· La conducta sexual está influida por muchos factores (culturales, educativos, ambientales, morales, religiosos, filosóficos, y éticos) y en menor grado es afectada por los estímulos internos o fisiológicos. Pueden funcionar también enalteciendo el ambiente y el preámbulo a las relaciones sexuales o como ?placebo?.
· Las hormonas sexuales juegan un papel determinante en el deseo sexual y en el mantenimiento de los órganos sexuales y su funcionalidad. Su aplicación debe hacerse estrictamente bajo evaluación, indicación y control médicos.
· Los medicamentos para disfunción eréctil no aportan deseo sexual, pasión, ni más tiempo para eyacular. Sólo aportan erección y la rigidez suficiente al pene para un buen desempeño sexual.
Por su parte, los afrodisíacos naturales no son pociones mágicas que activan la energía sexual por su sola ingesta. Es cierto que estas sustancias tienen efectos relajantes y estimulantes, pero de nada sirven si la persona no está abierta positivamente a entregarse al deseo. La actitud mental es lo que hace realmente efectivo el poder de los afrodisíacos. Si tienes toda esa energía pero te faltan los productos, te damos una lista de algunas de las sustancias más utilizadas para alimentar el deseo.
Apio: Por sus propiedades calmantes, el caldo de apio es un buen afrodisíaco.
Canela: El licor de canela, por la suavidad de su aroma, es muy estimulante para la mujer.
Chocolate: Energizante por excelencia, su dulzura e intenso sabor incrementan el vigor de la pareja.
Fresa: Su estímulo sobre las glándulas endocrinas ayuda a aumentar el deseo. Ni qué decir cuando se combina esta fruta con el chocolate.
Frutos secos: El poder afrodisiaco de la avellanas, almendras y nueces goza de gran prestigio cultural, incluso en algunos países se los coloca junto a la cama de los recién casados.
Ginseng: Esta planta de uso popular en las cultura asiáticas es uno de los afrodisíacos más conocidos en el mundo, ya que calma el estrés, potencia las capacidades intelectuales y aumenta el vigor sexual. Los chinos y coreanos lo beben en forma de té tibio unos quince minutos antes al encuentro íntimo. La potencia de esta hierba requiere un uso moderado, ya que su exceso produce contraindicaciones. Es conveniente consultar a un médico antes de usar Ginseng.
Jalea Real: Alimento indispensable de la abeja reina, esta sustancia es un fuerte vigorizante sexual y regulador hormonal, además de un excelente vitalizante y rejuvenecedor natural. Se trata de un afrodisíaco magnífico para personas de edad avanzada y para tratar algunas disfunciones sexuales.
Mariscos y moluscos: Para una cena romántica, nada mejor que los langostinos, ostras, almejas, camarones y mejillones, ingredientes infaltables en la tradición culinaria afrodisíaca. Según la leyenda, la propia Afrodita nació de una concha de mar.
Menta: El té de menta, además de un excelente digestivo, es muy efectivo como energizante natural para las mujeres.
Miel: Los alimentos dulces en general, por su poder energético, fomentan la intensidad del encuentro sexual. La miel, epítome de la dulzura, es un alimento asociado desde la antigüedad con las prácticas amorosas.
Trufas: Exóticas y de sabor incomparable, las trufas Alimento caro pero de mucha eficacia.
Entre los aromas naturales en forma de inciensos o aceites, los más utilizados para nutrir el placer son el jazmín, la mirra, la rosa y la vainilla. Todas estas fragancias se caracterizan por su delicadeza y suavidad seductora, para hacer que también la atmósfera invite al placer.
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